El camino del Bodhichitta en el budismo

Un Bodhisattva es un ser que ha seguido el camino de bodhichitta, es decir, aquella condición en la cual sólo existen los deseos de dedicarse a los demás y de alcanzar la iluminación a fin de beneficiar al máximo a los otros.

Dentro de la condición de bodhichitta existen dos niveles:

Aspiración, que representa el fuerte deseo de sobreponerse a los propios límites y de realizar el potencial de beneficiar a todos los seres sintientes.

Compromiso, que implica estar totalmente comprometido en seguir aquellas prácticas que conducen a ser un bodhisattava y en evitar aquellas otras que nos alejan de esta meta.

Mientras que el compromiso en el camino del bodhisattva implica la aceptación de unos votos sagrados, la mera aspiración al estado de bodhicitta comprende dos fases y diversas prácticas asociadas a la segunda fase. Las fases de aceptación del estado de bodhichitta son:

Esta promesa implica tomar cinco resoluciones prácticas que el aspirante debe cumplir a lo largo de su vida. De estas cinco, las cuatro primeras nos ayudan a lograr que el estado de bodhichitta no decline a lo largo de nuestra vida presente. La quinta tiene por finalidad lograr que esta aspiración se prolongue en nuestras vidas futuras.

Las cuatro prácticas del bodhichitta que se deben seguir durante la vida presente son:

La quinta práctica que nos ayuda a seguir este camino en vidas futuras, tiene a su vez cuatro apartados. En cada uno de ellos se muestra un comportamiento negativo que hay que abandonar y uno positivo que hay que adoptar:

© Octavio Déniz