Los Órdenes del Amor - El orden

En el orden existe un nivel superficial, que surge de las normas sociales convencionales y que sirve para regular algunos intercambios básicos. Este orden puede variar de una sociedad a otra, de un tiempo a otro, y también de una familia a otra. Pero junto a éste hay un orden profundo que se reconoce fácilmente en el transcurso de las Constelaciones Familiares.

Siguiendo este orden profundo, el que llega primero al sistema tiene precedencia sobre los que llegan después. La consecuencia práctica de esta idea es que cuando el progenitor resuelve sus enredos sistémicos, está ayudando de un modo muy profundo a sus descendientes. En cambio, ayudará menos a sus antepasados.

De este modo, la transmisión de la energía sistémica se mueve en la siguiente dirección: desde el pasado llega hasta el presente, y desde el presente hacia el futuro. Si se intenta revertir el orden, se crearán conflictos. En otras palabras, cuando el hijo intenta hacer de progenitor, está intentando cambiar el curso natural de la energía, y como consecuencia, atentará contra el orden.

Los asuntos de los padres les conciernen a ellos y no a los hijos. Puesto que los padres crearon su relación antes de tener a los hijos, esta relación tiene precedencia sobre la que tienen con su descendencia. El vínculo entre dos personas se crea cuando éstas mantienen relaciones sexuales y este hecho es siempre es anterior a la llegada de los hijos.

Una consecuencia práctica es que cuando se tiene un problema con la pareja y con los hijos, se resuelve primero el conflicto de pareja.

En el caso de que una persona tenga varias relaciones de pareja a lo largo de su vida, se respeta el orden de cada una de ellas, y cada una, obtiene su lugar en la memoria y en el corazón. En el caso de los hermanos, estos tienen un orden natural que también debe ser respetado.

Como vemos, el orden surge de manera natural en las relaciones y no tiene nada que ver con ideas convencionales acerca de lo que está "bien" o "mal", ni con modas, ideologías o costumbres del momento. Mantener el orden ayuda a que cada persona conozca cuál es su lugar exacto dentro del sistema, evitando los conflictos que se dan si esta premisa no se respeta.

En el trabajo de Constelaciones Familiares nos fijamos también en el orden en el que se sitúan las personas en el espacio de trabajo, pues nos da ideas muy claras acerca de aquellos puntos del sistema en los que el orden profundo no se está cumpliendo. Constelaciones nos ofrece una referencia visual inmediata e intuitiva acerca de estos conflictos y la forma más rápida de resolverlos.

Este artículo es parte de la serie "Los órdenes del Amor":

© Octavio Déniz